Poetas dibujantes
por Christiano

Denostemos los catastros por aburridos, viajemos por el tiempo desordenadamente, hablemos evocadoramente de dos lenguajes y sus cruces, en definitiva atrevámonos con una pincelada de prosa escolar o con un poema muy, muy mal dibujado.

1. William Blake es poeta, lo que no le quita que sea dibujante, escribe versos que miran profundo, las ilustraciones que hace para acompañar “El matrimonio entre el cielo y el infierno” tienen un tono similar a los textos. Roland Töpffer aúna textos y viñetas con bordes, Goethe le elogia pero le advierte de su frivolidad y descontrol. Lynd Ward inventa las “novelas grabadas”, fábulas sin palabras de la modernidad. Max Ernst continua con la mezcla, Una semana de gentileza titula su novela-collage, 182 láminas convertidas en una obra de arte del siglo XX. Rene Magritte exhala ironía en el cuadro “La falsedad de las imágenes”, en francés nos dice que lo que vemos no es una pipa, repite el ejercicio con frutas, sigue con los cruces e inventa revistas vanguardistas, se fotografía dicharachero con sus amigotes de la bohemia europea. Robert Crumb reinventa el comic gringo, le da un manotazo de adultez, lo hace comix, en sus ratos libres ilustra en la prensa independiente, su pluma le hace retaguardia a Charles Bukowski, nadie dibuja mejor que Crumb el rostro curtido de Bukowski.

2. Carlos Hermosilla ilustra a De Rokha, Enrique Lihn recibe sueldo como dibujante y es poeta a tiempo completo, Nicanor Parra hace manuscritos y artefactos, sus palabras pueden ser dibujos, crucigramas antipoéticos emergiendo de la tierra, Juan Luis Martínez adjunta banderas y anzuelos a su La Nueva novela, Arestizábal el dibujante se alegra juntándose con poetas, dibuja sobre el viejo cine, sacraliza al género negro en su poema “San Bogart”…. “Bogart estaba sentado en la barra escuchando el viejo tema, el cigarrillo colgante, el sombrero echado hacia atrás, pidiendo otro gin tonic me senté a su lado en silencio”, adapta a Jorge Teillier a dibujos en su inencontrable “Le petit teillier ilustree”, Lihn nuevamente, dibuja moribundo su “Roma, la loba”, Jodorowsky la edita y ¿por qué no? hace poesía y guiones de comics y anomancia, les miente a los franceses, París le obedece, sigue admirando a Parra. Alfonso Alcalde usa el collage para contar la historia de Marilyn. Rodrigo Lira salta de la poesía a los guiones de historietas infantiles revolucionarias en la revista “Cabrochico”. Jordi Lloret, Claudio Bertoni y Germán Arestizábal hacen portadas para la poética “La gota pura”, Jorge Montealegre es poeta e investigador de la historieta chilena, es consultado y/o plagiado para esta nota. Gonzalo Millán menciona a los comics como referente en una revista independiente. Vuelve Lihn dibujando y escribiendo –y en tabloide– su “la ascensión de la virgen “.

3. Luis Enrique Alfonso invierte su apellido y se transforma en Osnofla, redactor, dibujante, poeta se luce en diversas revistas: Sucesos, Zigzag, Correvuela, Topaze, La familia chilena y por supuesto Pobre diablo. La primera mitad del siglo XX tiene a este efluvio de creatividad, bohemio como ninguno. La leyenda consigna que un nóvel Themo Lobos lo aborda en un ascensor para transmitirle su admiración, o que Osnofla recorre los bares de la Alameda, acompañado por sus amigotes, llevando su propia mesa por si el local está lleno.
Alfonso alias Osnofla, alias Chiri-moya, alias Baudelaire Gutiérrez, alias Love de Pega
se anota en la lista de los desconocidos de siempre, o de los eternos olvidados con un hilarante poema recitado mecánicamente en las tertulias familiares de varias generaciones, la obra trasciende a su propio autor –como debe ser–, es antologado por el crítico Alone en su “Las cien mejores poesías chilenas”, Neruda la recita a sus amigos, la reconoce como “Poema 21”, la difunde en sus múltiples viajes, erráticamente es moteada como “la bótica”, la idea del poema es esdrujulizar o agudizar los versos, Osnofla sabe de recursos para lograr las risas, no importa cambiar la acentuación o usar múltiples seudónimos, la historia sigue con esta “bótica” llamada en realidad “La eterna historia”; Nicanor Parra la recita sin mencionar al autor, muchos la atribuyen al antipoeta, los dibujantes la siguen declamando bien, mal o regular, por lo menos ellos no olvidan al bueno de Osnofla.
La eterna historia
Fue una tarde triste y pálida
De su trabajo a la sálida
Pues esa mujer neorótica
Trabajaba en una bóticaLa encontré por vez primera
Y una pasión efimera
Me dejó alelado, estúpido
Con sus flechas el dios Cúpido
Y su puntería sabia
Mi corazón herido habiaMe acerqué y le dije histérico
-señorita, soy Fedérico.
¿Y usted? Respondió la chica
-yo me llamo Veronica.Y en el parque a oscura y solos
Nos quisimos cual tortolos.
Pasó veloz el tiempo árido
Y a los meses el márido
Era yo, de aquella a quien
Creía pura y virgénLlevaba un mes de casado
Lo recuerdo fue un sabado
La pillé besando a un chico
Feo, flaco y raquitico.
De un combo la maté casi
Y a ella, entonces, yo le hablé asi:“Te creía buena y cándida
y has resultado una bándida!
Y el honor solo me indica,
Mujer perjura y cinica,
Después de tu devaneo,
Que te perfore el craneo”.¡Y maté a aquella mujer
de un tiro de re volver.
Christiano

